jueves, 3 de abril de 2014

Y Dios Dijo: Que Se Haga Viral.


No es la primera vez, ni será la última, que un profesor de Publicidad pedirá a sus alumnos, junto con el desarrollo de una pieza gráfica para revista y un OPI de exterior, un vídeo viral para X marca. Los alumnos callamos, asentimos, pensamos  y lo hacemos lo mejor que podemos. Intentamos ponernos, como creemos que se debe hacer, en la piel del público. A través de un insight (bienaventurados insights), nos disponemos a averiguar qué cosa genial y estupenda provocaría un alud en las redes sociales y en YouTube. Tal vez una cámara oculta de momentos tiernos (ver ejemplo 1), o un juego inteligente que mezcle display y vídeo para que el espectador se sienta parte activa de algo que ya es más que un anuncio (ver ejemplo 2).
            En teoría, un vídeo o enlace (porque la viralidad no sólo se da en soporte audiovisual, aunque aquí hablemos sólo de éste) se hace viral si cumple las siguientes condiciones:
            -Ha de conectar de alguna manera con el público general, ya sea conmoviéndolo, divirtiéndolo o haciendo que se sienta identificado con lo que se explica en el vídeo. Porque esa es otra,
            -Ha de hablar de algo interesante, o el contenido ha de ser de interés popular. Que no quiere decir que el contenido tenga que ser relevante, ojo. Lo que lleva a decir que:
            -Sea lo que sea, ha de ser impactante. Ha de impresionar lo suficiente como para que se lo quieras enseñar a alguien casi al instante. Este factor es lo que convertirá el vídeo en un virus.
            Y esta es la teoría. Si eres lo suficientemente afortunado como para dar con una idea que cumpla felizmente estas tres características, bienvenido al Olimpo del Internet: serás recordado durante un mes, puede que incluso dos, por medio planeta. Pero lo complicado del asunto es que, en realidad, los mejores vídeos virales (es decir, los más vistos) no se plantearon, en su principio, como vídeos virales. Nadie sabe con certeza qué vídeos van a ser virales y cuales se quedarán a las puertas del cielo saludando a San Pedro. Nadie, repito, nadie dentro de la firma coreana YG esperaba que el vídeo de Gangnam Style fuese un hito mundial, ni que alcanzase el billón de visualizaciones en menos de seis meses. Pero así fue.
            Así que, ¿qué hace que un vídeo sea viral? ¿La casualidad? ¿El capricho? ¿Una moda pasajera? Cómo vamos a saberlo. Pero hay que intentarlo.

Ejemplo 1:
https://www.youtube.com/watch?v=DKy4utFUN-k
Ejemplo 2:
https://www.youtube.com/watch?v=4ba1BqJ4S2M
Gangnam Style
https://www.youtube.com/watch?v=9bZkp7q19f0